¿Una escuela para una paz duradera? Seguramente más que una cátedra

Cuanto más pienso críticamente, rigurosamente, la práctica de la que participo o la práctica de otros, tanto más tengo la posibilidad: primero de comprender la razón de ser de la propia práctica, segundo, por eso mismo, me voy volviendo capaz de tener una práctica mejor
 
Paulo Freire

"El tolerante no renuncia a su sueño por el que lucha intransigentemente,

pero respeta al que tiene un sueño distinto al de él.  Ver más aquí

"La humildad nos ayuda a reconocer esta sentencia obvia:

nadie los sabe todo, nadie lo ignora todo". Ver más aquí

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Invitación a escribir

Un paradójico y temeroso Borges recomendaba no dar direcciones para eludir -decía- la angustia
de tener que esperar cartas. Escribir cartas es apostar a una respuesta. Muchos hemos
visto la película El cartero (Il postino). Nada peor que no tener quien te escriba, es
decir, que te enseñe. El que enseña es, además de escritor de cartas, un cartero que distribuye
cartas. Un distribuidor, un repartidor. Lanza al mundo señas y señales que escribe
prolijamente en papeles, en las almas y en los cuerpos. ¿La tinta? No siempre es indeleble.
Escribir es marcar un trazo. Del encuentro entre la carta (la enseñanza) y el destinatario
queda una cicatriz. Quizá sea cierto que los destinatarios no son buzones contemplativos
pero la crítica a lo que Freire -escritor de cartas- llamó pedagogía bancaria debe ser
revisada. Ustedes la recuerdan, seguramente: el alumno no es una jarra vacía o una cuenta
bancaria en la que se depositan los conocimientos. Tal vez lo que esté ausente hoy sea
la voluntad de depositar trozos de vida en los buzones. Tal vez nos falte afirmar que sin
el gesto de escribir y repartir la cultura, no hay buzones. No se ve dónde puede estar el mal
en que el que enseña deposite cartas, haga plazos móviles, giros y movimientos de cuentas.
Escribir cartas y dar direcciones. Remitir.

Estanislao Antelo

Cuando se habla de sistematizar experiencias pedagógicas muchas veces, la resistencia de quién intenta sistematizar, se enfoca en los instrumentos ortodoxos y lejanos, que convierten aquello que se hace, en un esquema sin razón y sin corazón. Este blog se propone como lugar, lugar al que se invita a los docentes que participan en el diplomado ¿Una escuela para una paz duradera? Seguramente más que una cátedra, a escribir, leer, pensar y conversar sobre las experiencias pedagógicas que han tenido o tiene acerca del tema que nos ocupa, la paz . Les proponemos contar sus relatos y "escuchar los de otros"; para escribirlos y leerlos en el lenguaje de la práctica y de la cultura escolar; quizá para compartirlos, acopiarlos y difundirlos entre docentes. 

Esta invitación no se puede agotar sólo en quien escribe y su texto, debe ir más allá, por ello, convidamos a no dejar que el texto muera sino que por el contrario quién lo lea se tome su tiempo e imprima su propio sentido, sólo así sera posible que este espacio se constituya en un vehículo de formación entre docentes con potencia transformadora y productiva.

 

Para iniciar les proponemos ver el material publicado en la plataforma educativa titulado: ¿Cómo escribir relatos pedagógicos? Luego inicie su ejercicio de escritura y publíquelo en el blog cuando considere que ya está listo 

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